Ya que tenía q quedarme aqui, intenté buscar planes alternativos que se pudieran compaginar con el hecho de que el 95% de las cosas estuvieran cerradas. Me informé sobre una excursión en bici de 3 días en un sitio aqui cerca, pero 50, 70 y 30 kms. por día respectivamente me parecieron más de lo que mis ganas y fuerzas podían darme; el tiempo tampoco acompañó, y así me pasé los dos primeros días del año recluida en casa envuelta en una manta y pegada al radiador viendo pelis y leyendo, ya que el tiempo fuera era insoportablemente frío, húmedo y lluvioso (a pesar de la ropa interior térmica, no lo olvidemos).
Me dediqué a empezar con la búsqueda de piso -tmb rebautizada por mi como la búsqueda de la aguja en el pajar- aunq con toda la población fuera, obviamente no dio tantos frutos como esperaba; intenté tmb ver la danza del dragón, con menos frutos aún que lo anterior y la proposición indecente de irme a grabar un programa de "Callejeros en Shanghai" en un karaooke, la descarté por motivos obvios. Lo siento chavales pero mi salto al estrellato tendrá q esperar; por lo pronto me conformo con haberme estrellado aqui en ciertas cuestiones a las q no voy a entrar.
Uno de los días, el tiempo nos dio una tregua y sin pensarlo dos veces un amiguete y yo saltamos al tren a las 9 de la mañana y nos fuimos a Suzhou; es una "pequeña" ciudad de dos millones de habitantes (en la zona urbana, 6 millones en total) a 40 minutejos de Shanghai, conocida como "la Venecia asiática" (aunq ya leí este nombre refiriéndose al menos a otras dos ciudades xo en fin, parece q cuando Marco Polo la bautizó, se refería a ésta y no a las otras) por los canales que tiene en la parte antigua.
Nosotros sinceramente canales lo q se dice canales... vimos pocos (aunq en las fotos siempre se ven muchos, se debieron de esconder), y con el color del agua me puedo imaginar la peste en verano! Sin embargo la excursión mereció la pena; la parte antigua es un barrio de casitas bajas, todas blancas y de tejados chinorris llenas de farolillos rojos muy chulo.
Y entre farolillo y farolillo nos dedicamos a visitar los Jardines, principal fuente de atracción turística de la ciudad, con nombres tan rimbombantes como "The Lingering Garden", "The Lion Forest Garden", o "The Humble Administrator Garden". Cuando en China hablan de jardines, se refieren a construcciones que normalmente giran en torno a un estanque central, con caminillos alrededor y pabellones como los de las fotos:
Por suerte, los "7 miles" se los dejamos a los expertos, y en unos 20 minutos de taxi nos plantamos como los niños delante de los escaparates en Navidad en la puerta del restaurante: mesa para dos, y q empiece la fiesta! Nos conformamos con el menú del día, que por el módico precio de lo que son unos 7 € al cambio, nos hizo levitar de gusto sobre la mesa con un par de pinchos de aperitivo, una ensaladilla rusa de entrante y un arrozaco negro con calamares que todavía consigo saborear si me concentro bien... crema catalana de postre, y una felicidad al pagar la cuenta q tal parecía q nos hubieran invitado, oiga.
¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ... ¿Fuimos al Lizarrán xq estábamos en Suzhou, o a Suzhou xq estaba allí el Lizarrán?.