domingo, 14 de noviembre de 2010

LAGO INLE.

La segunda parada de nuestro viaje fue en el lago Inle, en la zona centro-este del país. Después de un vuelo interno de apenas una hora, nos subimos en un coche que, antes de llevarnos a nuestro destino final, nos hizo un par de paradas en un monasterio de camino





y en un mercado local





... imposible resistirse a su encanto!

En esta zona del lago, hay dos opciones de alojamiento: o bien en Nyaungshwe, un pueblecillo situado en la orilla norte, o bien en uno de los lujosos hoteles que hay repartidos por sus orillas; si bien es cierto que el pueblecillo tenía más ambientillo, por una vez que éramos "ricos" decidimos invertir 50$/noche en dormir en un hotelazo q en Europa no nos habría costado menos de 150€/noche ya que como se suele decir, 'una vez era un pez'...

El lago en sí ya es espectacular, da igual a la hora del día q lo visites: al amanecer, al atardecer, con lluvia o con nubes amenazantes, mires a donde mires no te cansas de ver el paisaje formado por el agua y al fondo, las colinas que lo bordean donde aqui y allí brillan a lo lejos como guiños, las estupas y pagodas de oro. La única distracción es el ruido del motor de la barquichuela con la que lo atraviesas



Una vez a la semana, en puntos diferentes de la orilla, se organiza un mercado local que no hay que dejar de visitar: las diferentes tribus de los alrededores, bajan con sus cosechas para venderlas y hacerse con las cosas que necesitan y de las que no disponen montaña arriba: desde alimentos a ropa, pasando por herramientas para cultivar el campo, tabaco, productos de higiene, (artesanía para turistas) y otras cosas que no supe descifrar... Dicen que la zona es de las mejores para hacer trekkings, pero no tuvimos tiempo suficiente para comprobarlo; en cualquier caso yo me quedé con ganas de probar muchas de las cosas q estaban cocinando en los puestecillos y q no olían nada mal, pero el nivel del hotel era proporcional al del desayuno que sirvieron y tengo q reconocer q cuando llegué al mercado por la mañana mi estómago se negó en banda a hacerse cargo de digerir más comida y simplemente no tenía un solo hueco para la degustación! La visita al mercado os dejará para siempre imágenes en la retina como éstas:







El lago es conocido también por la curiosa forma que tienen sus pescadores de remar, y es que subidos de pié en uno de los extremos de la barca, han aprendido a enganchar el remo con una pierna y remar en equilibrio sobre la otra, ya que así mantienen las dos manos libres para tirar y recoger las redes, y sacar los peces:





Si tenéis tiempo, no dejéis de visitar en la aldea de Inthein el complejo de Shwe Inn Thein Paya:







o los jardines flotantes, construidos sobre el lago y sobre los cuales cultivan todo tipo de flores y verduras; por si todo lo anterior fuera poco, yo intento cumplir a rajatabla mi máxima de "bautizarme" allá donde vaya y no me resistí lo más mínimo a hacerlo en esta ocasión, eso sí vestida por una cuestión de "allá donde fueres", y después de que el chico q llevaba la barca se tirara primero...





Para los madrugadores, y ya de despedida, recomiendo a los que cojáis el vuelo del medio día que os levantéis bien temprano y hagáis una visita a las cuevas de Pindaya, que además de merecer la pena por las más de ocho mil estatuas de buda que contienen donadas por fieles de todo el mundo, están cerca de uno de los monasterios más bonitos que vimos en todo el viaje: el de Sing Kyaung y de una casa donde podréis ver la tradicional elaboración de las típicas sombrillas de papel birmanas (Aung, Pyitawtha Quarter), desde cómo hacen la pasta de papel hasta cómo tallan la madera o cómo las pintan luego.

Ah, y en el capítulo de artesanía, los débiles de espíritu y amantes de la plata o la seda, ¡absténganse de visitar el lago! (recordemos una vez más, q los precios son irrisorios y la tentación... en mi caso, invencible!).

domingo, 31 de octubre de 2010

BIRMANIA : YANGÓN.

Aterrizar en la (antigua) capital de Birmania es lo más parecido que he probado a meterme en una máquina del tiempo y volver ... 60 ó 70 años atrás -ó, más bien, como yo me lo imagino por aquél entonces-;
cabina telefonos, Birmania
La sensación se acentúa cuando viajas por el interior del país al comprobar que, por desgracia, las condiciones de vida de su población han mejorado nada o muy poco, a como vivían por aquél entonces, bajo la dominación británica.

La primera sorpresa te la llevas al subirte al taxi: conducen por la derecha pero... ¡tienen el volante a la derecha! por suerte, el parque automobilístico y las infraestructuras, unidos a una sensación de que no hay prisa por nada, ayudan a que las situaciones de peligro sean "pocas" dadas las circunstancias; además, es habitual que con tu chófer vaya un guía sentado en el asiento izquierdo del copiloto, que le indica el mejor momento para asomar el morro y adelantar, ¡no tiene desperdicio!. Por lo visto, la mayoría de los coches y taxis son importados de segunda mano desde Singapur, donde conducen por ése lado...

Sin embargo hay algo que te choca en cuanto sales del aeropuerto y vas acercándote al centro: a pesar de ver claramente el rastro de la época colonial en impresionantes villas y mansiones a través de las verjas del jardín, hoy en día casi en ruinas y comidas por la maleza (como por ejemplo ésta foto de la antigua estación de tren)
birmania, casa colonial
... se respira un aire de tranquilidad, totalmente diferente al de la mayoría de las otras capitales del sudeste asiático. La razón es simple: la circulación de bicis, motos y demás inventos asiáticos de dos o tres ruedas está prohibida por el centro de la ciudad, lo cual le da un aire aún más señorial.

La escasa publicidad sobre marcas y productos extranjeros, va totalmente acorde con la vestimenta de la gente, ya que la inmensa mayoría de la población aún utiliza el longyi para vestirse, que no es otra cosa que una especie de pareo cilíndrico, con estampados y formas de atarlo diferentes en función de que el que lo lleve sea hombre o mujer.

Lo primero que hay que solucionar, es hacerse con la moneda local; en muchos sitios admiten USD pero sobre todo para compras de importes pequeños, sale mejor llevar encima kyats (olvidaros de los cajeros y haced bien los cálculos antes de ir xq si se os acaba el presupuesto, no tendréis cómo conseguir dinero). Tenéis dos opciones, o bien ir a un sitio de cambio oficial donde te aplican el cambio "oficial", es decir: 1 USD = 6 kyats, o bien ir al mercado negro donde 1 USD = 9.000 y pico kyats, cifra a fijar según el día. Para nosotros la respuesta estaba clara, así que allá que nos fuimos al mercado negro con nuestros dólares, éso sí, bien nuevos, sin doblar, sin arrugar, y sin nada-de-nada xq en ése caso, no te los cogen. Tmb recomiendo llevar billetes grandes, ya que el cambio es mejor: por ejemplo, mientras que por los billetes de 100 USD nos dieron 930 kyats, por los billetes menores daban 910 kyats. El resultado, fue que durante 10 días, nos sentimos realmente millonarios!:
kyats birmanos
En Rangún yo recomiendo pasar un día, que bien aprovechado os dará para ver lo más importante
Birmania: monjer rezando en el templo.
Birmaniam, templo.

Birmania, monje tumbao
Birmania, elefante.
...callejuelear e ir al mercado de Bogyoque Aung San si queréis comprar artesanía o piedras preciosas...

Pero sin duda tenéis una cita obligatoria con la Pagoda de Shwedagon antes de atardecer, ya que es tan absolutamente impresionante, que es difícil escoger si es más bonita a la luz del día con el cielo azul de fondo, que iluminada de noche; mejor ir a tiempo de verla de las dos formas y bien provistos de repelente de mosquitos...
Pagoda de Shwedagon (I)
Pagoda de Shwedagon (II)
Pagoda de Shwedagon (IV)
Pagoda de Shwedagon (V)
La de enfrente no desmerece a la anterior, ya que aunque es más pequeña, sus adornos y tallas en la parte exterior son más detallados y además, tiene muchísimos menos visitantes (también menos posibilidades de que te "asalte" un monje queriendo practicar inglés).

viernes, 22 de octubre de 2010

BIRMANIA, EL PAÍS DONDE SÍ ES ORO TODO LO QUE RELUCE.

Antes de preparar el viaje, antes incluso de decidir que íbamos, nos encontramos con toda una polémica abierta en torno a si se debe visitar Birmania o no. Los argumentos a favor y en contra se dividen básicamente en que ir a este país de vacaciones supone de alguna manera apoyar al régimen militar que les lleva ahogando desde las últimas dos décadas, ya que muchos alojamientos son del régimen, los impuestos que indirectamente pagas allí los recaudan ellos, así como las entradas a los sitios y demás.

Hay opiniones para todos los gustos; un amigo me decía que vale, que visitamos otros muchos países donde la democracia tmb brilla por su ausencia, pero que él tiene que poner el límite en algún sitio, y que su límite está en que no visitará Cuba, Corea del Norte o Birmania, hasta que no cambien de régimen (supongo que por no mencionar otros países africanos que ni sabemos lo que tienen...). Yo personalmente, he escuchado muchas opiniones tanto de gente que estuvo, como de otra que se negó a ir y algún otro que se lo estaba pensando, y tmb le dediqué algún tiempo a leer para hacerme una idea más o menos fundada de la situación.

Mi opinión, es bastante simple y pragmática (no x ello la mejor, pero es la mía al fin y al cabo) y pasó por dos fases: la primera fase, antes de ir a Birmania, pensé que ante todo, no podía engañarme a mí misma (no sé de cara a la galería) y es que con la trayectoria que llevo, no me voy a levantar ahora en abanderada de la lucha por los derechos humanos... Es decir, no es que trafique con armas para dictadores africanos o que me alegre cuando leo que en el mundo la lapidación sigue existiendo, pero coño, vivo en China (Chi-na) y mi trabajo no es precisamente el de una hermanita de la caridad ni mi oficina es una ONG. No hago daño directamente a nadie (o al menos éso creo y espero), pero si nos ponemos a hilar tan fino de a dónde van los impuestos que yo pago al tomarme una coca-cola pues joder... es más, no colaboro con ONG's ni me dedico a ningún proyecto de ayuda social o similar en mis ratos libres (cosa que he de reconocer que llevo un tiempo pensando en hacer, pero el hecho es que aqui estoy, sábado por la mañana, en pijama en mi casa escribiendo ésto, cuando podía estar ... no sé, cuidando a niños de un orfanato, x decir algo). "O sea -pensaba yo- que ir a Phuket (Tailandia), antro de prostitución donde los haya 'mola' xq es Tailandia y tiene playas y bares de copas donde ves al occidental cincuentón-barrigudo de turno manoseando a una niña q con suerte tiene 16 años, pero ahora nos entran remordimientos por ir a Birmania?!". Pues más bien al contrario, a Phuket de mochilero-solidario-alternativo que vayan otros, q yo prefiero ir a Birmania... No voy a negar la parte egoísta del asunto, y es que una maravilla como Bagan o la pagoda de Shwedagon en Yangón, simplemente no me quería morir sin verlas con mis propios ojos.

Pero es que además, por una vez no tuve que tragarme lo anterior ya que mi opinión se reafirma una vez que he vuelto de allí: a Birmania, simplemente HAY QUE ir.

Una vez que uno decide ir, puede escoger un poco dónde irá su dinero: mientras que las entradas de los templos y pagodas sabes que irremediablemente irán a parar a manos de los militares (ahí entra ya la coherencia de cada uno; yo personalmente no me resistí a estar allí y no verlo), siempre puedes escoger alojamientos privados o comer sentado en una banqueta en un puestecillo callejero en vez de sitios regentados por el Gobierno (para más pistas, a la Lonely Planet me remito).

Pero sobre todo, hay que ir con tiempo para dedicarle a la gente que sin duda os parará por la calle para haceros preguntas. Y es que de Birmania, por primera vez, me he vuelto no con una imagen del país en la cabeza, sino con historias de su gente, gente con nombre y apellidos que tuve la suerte de conocer, a los que una sonrisa y 10 minutos de conversación les abre más ventanas al mundo exterior, que todo el aislamiento que el Gobierno les impondrá con los dólares que les dejamos.

Recuerdo el primer paseo por la capital; abandonamos el hotel a medio día, y nos dirigimos hacia la zona centro a visitar un par de pagodas. Parecía que no conseguíamos avanzar, ya que cada poco se nos acercaba la gente con la sonrisa teñida del betel que mascan continuamente (una mezcla de té, lima y tabaco -y según yo alguna droga xq las veces que quise probarlo no hubo manera de que me dejaran bajo el pretexto de que sabía fatal- que les tiñe la boca de rojo) a preguntarnos de dónde éramos, cuánto tiempo íbamos a estar en el país, cuándo habíamos llegado o si ya habíamos visitado Bagan. Porque éso sí, ¡¡en Birmania hablan inglés!!

En concreto, recuerdo un señor mayor, de unos 50 años calculo yo, que nos cruzamos por la calle. Una vez respondidas las preguntas pertinentes, nos contó -os prometo que como el que habla de su tesoro-, que él tenía un amigo en Málaga; por lo visto era un señor inglés, que había visitado Birmania hacía unos 20 años y al que le hizo de guía en su momento. Desde entonces, cada año había vuelto a visitar el país y se veían, pero justo éste año no pudo hacerlo. El señor, nos sacó todo orgulloso de la bolsa que llevaba colgada del hombro un libro que no tendría menos años que los que llevaba el inglés visitando Birmania y, de entre sus hojas, una foto de ellos dos en lo que parecía una de las pagodas de la ciudad. La foto podía ser perfectamente, por el papel y la imagen, del primer viaje del inglés y ya estaba medio comida por el tiempo, pero el cuidado que ponía el señor cada vez que la cogía, daba la impresión de que era el cordón umbilical que le unía, junto con las cartas que recibía del inglés -q tmb nos enseñó la última- al mundo exterior.

No nos dejó de sorprender en ningún momento la amabilidad de los birmanos, su educación, su buena disposición, y su eterna sonrisa a pesar de los pesares. Cada vez que se te acercan a hacerte las preguntas de cortesía, daban a entender un cierto agradecimiento por escogerles a ellos, a su país, de entre todos los países del mundo, para visitarles y por pararte con ellos para saciar su curiosidad -nunca incómoda o indiscreta- de lo que hay "más allá"...

Bueno, pues ahora que os he convencido del destino de vuestras próximas vacaciones (me alegro de que no sea el primer país de la zona que visito xq las comparaciones a posteriori hubieran resultado odiosas), un par de consejos prácticos antes de iros: para las chicas, nada de pantalones muy cortos ni camisetas de tirantes un poco justas; lo mejor, pantalones pirata y por arriba algo suelto sin mucho escote ni tirantes finos, a poder ser. Yo hubiera agradecido que me lo dijeran antes de irme, xq cuando me di cuenta de que no había una sola birmana con tirantes, y una francesa que vivía allí tuvo la amabilidad de explicarme que para ellos de rodilla para arriba era todo básicamente lo mismo, no me quedó más remedio que comprarme un longyi para taparme, lo cual tampoco evitó las miradas de los locales, aunque más por diversión o extrañeza que por desentonar.

Y para todos en general: el trueque es posible! haced sitio en la mochila xa llevar camisetas o camisas que ya no uséis, jaboncillos, champús o cepillos de dientes de los que siempre tenemos en casa que arramplamos en los hoteles, barras de labios del "todo a 100" o muestras de colonias. En sitios como Bagan o el Lago Inle, en los mercadillos, podréis cambiarlos por productos locales, aunque si sóis tan blandos como yo, al ver que el que me preguntaba si tenía jabón, saltaba a la vista que realmente lo necesitaba, no haréis mucho negocio ya que casi siempre acabé por regalarlo y pagar lo que quería llevarme...



domingo, 26 de septiembre de 2010

ESCAPADAS VARIAS.

Casi sin darme cuenta, se me ha pasado otro mes por delante desde la última entrada. Un mes que parece que tuvo más de 30 días xq me ha dado tiempo a escaparme un par de veces de Shanghai y seguir sorprendiéndome ante maravillas como la Gran Muralla o mercadillos a pie de calle en HK.

La primera escapada, con motivo de cierta "irregularidad" con mi visado, fue a finales de agosto a HK. Realmente no dio tiempo a mucho: aterricé un jueves por la mañana a toda prisa después de que en Shanghai, en el mismo mostrador en inmigración donde dos semanas atrás me habían dicho que me renovaban el visado, me dijeran al ir a renovarlo que "no, it's enough" y que tenía q salir del país antes de que caducara dos días más tarde. La posibilidad de cualquier incidente -por mínimo que sea- con las aduanas me hizo coger un avión al día siguiente y salir por patas a territorio civilizado para, desde allí, solicitar un nuevo visado. Con esta excusa, pude disfrutar una vez más de recorrer HK por la noche (cena aqui, copichuela allá, súper terraza con vistas en no sé dónde) y, aunq el tiempo no permitió que disfrutara de una tarde de playa una vez hecho el check-out del hotel y antes de irme al aeropuerto, coincidí allí con una buena amiga de Shanghai con la que me di un paseo por Wanchai al resguardo de un paraguas y del tifón que anunciaban en todas partes. Quería colgar aqui una foto de una señal q saqué en el metro anunciando el nivel I de alerta de tifones xo acabo de comprobar que la debí de borrar de la cámara.

Lo que más me impactó esta vez de HK, y que nunca había visto antes, fue algo que nos encontramos en un mercadillo callejero de pescado y mariscos. Resulta que por lo visto en HK es típico que, xa demostrar lo fresco que está el pescado que venden, exponerlo allí en el puestecillo ABIERTO EN CANAL Y CON EL CORAZÓN AÚN LATIENDO!! sí, lo habéis entendido bien: el pescao está abierto como si te lo fueras a comer, siguiendo la espina del medio, pero el corazón aún le late... cuánto tiempo aguantan así, no sabría deciros pero al menos el rato que yo estuve allí boquiabierta sí, más algo que llevarían allí expuestos cuando llegué: impresionante! intenté hacer un vídeo pero mi cámara y yo teníamos ése día la guerra declarada y no hubo manera. Si alguien no se lo cree, estoy segura de q en Youtube hay vídeos que lo demuestran.

Un par de semanas más tarde, mis "in-laws" estuvieron aqui de visita así que nos fuimos con ellos a Pekín ya que siendo la primera vez que venían a China, es la visita obligada. Yo me uní a la expedición el viernes por la noche hasta el domingo por la noche, pero tuve la suerte de poder visitar cosas para las que en mi anterior visita, no hubo tiempo: la Gran Muralla desde Mutianyu,

gran muralla china 01

gran muralla china 02

en la que nos dejamos los higadillos subiendo...

gran muralla china - escaleras

El parque de Beihai con su pagoda blanca y sus nenúfares que casi parecen árboles

Pagoda Blanca en el parque de Beihai

y en el que, si paseas con tiempo alrededor del lago

lago en el parque de Beihai

puedes ver a los chinos haciendo dibujos en el suelo con pinceles de agua, como éste:

dibujo con pincel de agua, parque de Beihai

También fuimos a cenar el famoso pato a la pekinesa, muy bueno por cierto: te lo dan ya cortado en trozos muy pequeños, que metes en una especie de oblea hecha a base de ... creo q arroz, y le pones vegetales que te traen ya cortados y mojado en una especie de salsa de soja pero muy espesa, lo enrollas como si fuera un crêpe y vuelta a empezar!

Pero sin duda en el apartado gastronómico, tengo que mencionar nuestra visita al mercadillo nocturno de Wang Fu Jin. Es una calle céntrica, peatonal y comercial que, en una de las callejuelas perpendiculares y especialmente al caer la noche, se llena de gente que va allí a cenar en los puestecillos. Las delicias gastronómicas que os podéis encontrar, creo que no hace falta ni comentarlas:

Mercadillo nocturno de Wang Fu Jin 00

Mercadillo nocturno de Wang Fu Jin 01

Mercadillo nocturno de Wang Fu Jin 02

Simplemente decir, que yo personalmente no vi a ningún chino comerse un escorpión... sí en cambio gusanos de seda, pero de ésos no saqué foto. No sé xq me temo q los escorpiones son ahora un reclamo turístico más q otra cosa (y efectivamente, lo consiguen!) y no digo que antes no se los comieran, pero a poco que uno tenga acceso a otras cosas, me imagino que nadie se mete éso en la boca por gusto, ¿no? Como os digo, son conjeturas mías pero no tengo ninguna prueba que las sostenga. En cuanto a los insectos sí, me confirman que aún se comen y lo que es peor, te los ponen en comidas de negocios...

Ya para acabar, informaros de que me despido hasta la vuelta. ¿Que qué vuelta?, pues que aqui la primera semana de octubre es festiva ya que el día 1 es la Fiesta Nacional que celebra la proclamación hace 61 años de la República Popular. Aprovechando la coyuntura y que me quedaba un día de vacaciones del año pasado que junto con los días de fiesta y dos findes, me cojo 10 días y de puente a puente y tiro xq me lleva la corriente, y por fin, después de 3 años del intento frustrado por la entonces llamada "revolución azafrán", nos vamos a ... BIRMANIA!!! (sólo de escribirlo se me ponen los pelos de punta!).

Prometo un relato detallado a la vuelta (de los que a muchos no os gusta leer), xq aún sin haber estado, creo que va a ser el país de esta zona que más me va a gustar. Esperemos que las elecciones que están convocadas -después de 20 años de dictadura militar- para el 7 de noviembre, no estropeen el viaje...

lunes, 30 de agosto de 2010

SHANGHAI POST-VACACIONES.

Todo lo que puedo decir de mi visita a España y de las vacaciones, es q fueron... CORTAS! (motivo por el cual no os pude ver a tod@s). Por lo demás, tan bien como cabía esperar: el sol se portó y pude disfrutar de unos cuantos baños en el mar, mi estómago, poco acostumbrado a los festines gastronómicos no me dejó comer tanto como me hubiera gustado, y a los q pude ver, simplemente deciros q me supo a poco.

Shanghai me recibió con una ola de calor q se freían los pájaros, y una excursión de "sin-sorciales" no me dejó ni acordarme de lo q era el jet-lag. Una vez más (y espero q no sea la última), abrí las puertas de mi casa y 6 viajeros me la tomaron x asalto -sin la más mínima resistencia x mi parte- durante 4 días. La excursión con el colchón doble desde casa de un amigo, convenciendo a un chino q pasaba en furgoneta xa q nos ayudara a llevarlo hasta la mía, no tuvo precio!



Por lo demás, me temo q hay cosas q la varita mágica de los cambios no ha conseguido quitar de este escenario; si de algo me ha valido alejarme de aqui unos días, es xa ver con una claridad casi ofensiva lo q quiero, lo q tengo y lo q tengo q esforzarme en cambiar y mejorar. No nos queda nada, Carmela...

Reflexiones a parte q en ningún caso ventilaré x ahora en este foro, entre una cosa y otra no hemos parado. El Cervantes ahora tiene un ciclo de cine español al aire libre (siempre q el tiempo lo permita) los viernes x la tarde, así q el viernes pasado estuvo Isabel Coixet presentando "Mapa de los sonidos de Tokyo", con una charla/coloquio al final al más puro estilo Garci. Yo lo intenté, conste, pero estaba sentada en el suelo, de lado y la película era en japonés y español con subtítulos en chino, así que a los dos minutos de sentarme, tras ver q nadie se inmutaba ("dejar de disimular, no os estáis enterando de nada como yo!") decidí q estaba mejor con unos amigos tomándome algo, y cambié la peli y el posterior coloquio por una buena pizza casera.

Pero lo mejor por ahora fue una fiesta en un Galeón español q lleva aqui atracado en el Huang Pu más de un mes, q organizaron los Pabellones de Barcelona, Madrid y Bilbao. Nos enteramos a última hora y a base de acosar a llamadas a los organizadores, conseguimos colarnos, no sin los consiguientes papeleos burocráticos con inmigración q suponen abandonar el suelo chino para ir a pisar un barco con pabellón (bandera) española; como todo lo chino, para q al final llegáramos enseñando el pasaporte y nos dejaran pasar sin más... No estuvo mal pisar por unas horas tierra española estando tan lejos de casa, aunq el prosciutto -no jodamos-, era italiano, conste!!







Fito&Fitipaldis tmb se dejaron caer por aqui, en la EXPO concretamente, y aproveché la ocasión xa darme una vuelta x la zona de "Best Urban Practices Area! y entrar en el Pabellón del Futuro; si de algo me valió, fue para reafirmarme en mi postura: no entiendo las EXPOS...

Dicho lo cual, ayer se celebró el Día de España en nuestro Pabellón de la EXPO con visita del Presidente incluido. No os puedo contar en primera persona qué tal estuvo xq no asistí, ni por la mañana a la EXPO (sólo estaba organizado xa un escogido grupo de elegidos, el resto celebraremos el de... Noruega? no sé si me acaba de parecer bien o mal, la verdad), ni al espectáculo de la tarde (aún no tengo claro si fue Sara Baras o el Ballet Nacional, tampoco sé dónde carajo lo publicitan, aqui no nos enteramos de nada), ni a la cena de ciento y pico € con Zapatero & Ministros. Creo que el discurso del Presidente de la Cámara de Comercio estuvo sorprendentemente bien, pidiendo alto y claro más ayuda institucional para las empresas aqui implantadas o q se quieran implantar, dada la diferencia de trato con los locales...

Y aqui me despido hasta la próxima, echaros a temblar xq aqui la 1º semana de octubre es fiesta y ya tengo billetes... :D

lunes, 2 de agosto de 2010

SEÚL Y DMZ.

Ya me tocaba contaros la escapada que hicimos el último finde, cuando me doy cuenta de q no había acabado con lo de Corea; hay alguna cosilla que me parece interesante así que sigo en orden: los últimos días del viaje los pasamos en Seúl.



A parte de los sitios típicos que podéis encontrar en las guías para visitar, Seúl es sin duda la ciudad que no duerme (vale, no he estado aún en NYC), y así, en una noche de desvelo cualquiera, podéis iros -como la cosa más natural del mundo- de compras a zonas enteras de centros comerciales inmensos, abiertos hasta las 5 am! Es una sensación bastante rara, la de pasearse a las 2 de la madrugada por una zona que no es de bares llena de gente como si fueran las 2 de la tarde comprando cosas que, al fin y al cabo, no son vitales ni urgentes...
Dato importante a tener en cuenta: no busquéis carteles en las calles con los nombres para orientaros xq, salvo en los cruces principales, simplemente no los hay!



Sin duda este fue el viaje de los alojamientos: templo budista, en Seúl repetimos en un hanok que está súper bien situado y que le recomiendo a cualquiera que vaya: Anguk-house (cinco minutejos andando de Insa-dong), y lo mejor: DORMIMOS EN UN BAÑO COREANO!!
Creo que en una entrada anterior ya os comenté que habíamos ido a uno aqui en Shanghai; en este caso, en el Hanok que teníamos reservado no había sitio para la primera noche y tras preguntar en otros alojamientos sin mejor resultado, decidimos que ¿qué mejor oportunidad había para dormir en un auténtico baño coreano?, ¡NINGUNA! Yo ya había leído que eran una opción de alojamiento económico para viajeros de bajo presupuesto, ya que por el precio de la entrada podías pasarte allí la noche, así que antes de que me haga mayor y dejen de parecerme divertidas éstas cosillas para preferir un buen colchón en un hotel y de que mi otra parte contratante se canse de mi y de lo que conlleva poner un pie fuera de casa conmigo, allí que nos fuimos cual ovejas descarriadas a las 2 de la mañana en busca de un techo bajo el que pasar la noche.
Tengo que decir que los baños coreanos a los que fuimos en Shanghai son tal cual los encuentras en Corea: itaewonland.com, justo en la zona de Itaewon); pero claro, llegar y encontrarte a ésas horas a gente bañándose, tomando algo, charlando o viendo la tele, te vuelve a provocar una sensación de "lost in translation" indescriptible! En nuestro caso la estrategia fue clara: ponernos el pijamilla q te dan a la entrada y encontrarnos en la zona común de hombres y mujeres. Allí, subimos a la 4º planta y en una sala bastt grande, con una luz tenue, una pantalla de televisión enorme y cuatro coreanos despistados durmiendo en el suelo, nos arronchamos un par de tatamis y un ladrillo (allí lo llamaban "almohada"), y nos tiramos en una esquina a dormir!
Yo personalmente estaba tan cansada que durante las 5 horas siguientes podrían haberme sacado un riñón xq no me habría enterado; éso sí, a las 7 de la mañana con la luz ya entrando x la ventana no fui capaz de seguir durmiendo, así q allí me fui a remojarme a las piscinillas y, para mi sorpresa, ya llegaba gente con el cestuco lleno de jabones, botes, cremas y demás a hacerse la limpieza de rigor. SI alguno de vosotros repite la aventura, le recomiendo que se vaya al 5º piso, donde hay dos habitaciones tmb grandes separadas para hombres y mujeres, en las que no hay ruido, muy poca luz y, si podéis dormir en un sitio en el que, donde te tumbas es como un nicho de cementerio pero sin la lápida, no hay duda de que allí habríamos dormido más a gusto (éso sí, por separado).



Por suerte en Corea tuvimos una anfitriona de lujo, ya que una amiga mía de Shanghai le comentó a una amiga suya coreana que íbamos a ir xa q nos recomendara algún sitio y esta chica decidió sin más discusión apadrinarnos durante el viaje, por lo que nos acogió y nos ayudó en todo lo que humanamente le fue posible (q no necesario), nos acompañó, nos recomendó sitios, nos contó, nos respondió a todas nuestras curiosidades, nos llevó a cenar a una de las zonas universitarias...



Y ya para acabar sólo una mención a la Zona Desmilitarizada, o DMZ. Si tenéis un poco de curiosidad y buscáis en Google podréis encontrar toda la información que no hace falta repetir aqui: q es una zona de seguridad q se estableció en 1953 a lo largo del paralelo 38, dos kms. al norte y otros dos al sur del mismo, que separa las dos Coreas, que blabla os hablarán del 3º túnel, del observatorio, de la parada de tren, de la pelea entre las dos partes x poner la bandera + alta, de la gente q vive en la DMZ y todo lo demás.
En nuestro caso fuimos xq varias personas nos lo recomendaron, "no os lo podéis perder", me dijeron. La cosa es fácil: llamas a uno de los tours que organizan la visita (no se puede ir x libre), pagas unos 30€ si no recuerdo mal, y te subes a un autobús bien temprano para estar de vuelta a medio día en Seúl (en teoría no puedes ir vestido con vaqueros, ni shorts, ni camisetas de tirantes ni chanclillas; pienso yo q ésto último es x si hay q echar a correr en un momento dado).
Yo, ¿qué queréis que os diga? será que he tenido la suerte de no vivir a ningún lado de ninguna alambrada, q soy sensible, las dos juntas o alguna más que no cito ahora pero me pareció alucinante que hayan hecho una atracción turística de lo que, en mi modesta opinión, no deja de ser una tragedia nacional... x no mencionar la americanada del parque de atracciones al q tuvieron la desafortunada idea de llamar "Peace Land"! Pero a parte del montaje en sí, me pareció más alucinante todavía la actitud de la gente; no digo que haya que ir de luto y llorando, pero semejante frivolidad, sacándose fotos riéndose y posando como si estuvieran en la 5º Avenida cuando la gente al otro lado se está muriendo del hambre (es cierto q al menos hasta donde alcanza la vista éso no se ve), pues qué queréis que os diga, yo no lo acabo de ver... al fin y al cabo -pensaba yo cd estaba allí-, no habría mucha diferencia con que a algún iluminado en España le diera x organizar tours a la valla de Melilla, enseñando "el último agujero x el q se intentaron colar, y los desgarrones de la ropa al saltar", x decir alguna barbaridad. ¿Qué os parecería?
Así que si queréis documentos gráficos, me temo q los tendréis que buscar en google imágenes o similar, xq el único que os puedo dejar es éste:

domingo, 11 de julio de 2010

HAEIN-SA TEMPLE.



En vista de que mis ganas por darme un baño, desde luego no pasaban por hacerlo entre cabezas de pescado, decidimos hacer un cambio de última hora en la ruta, e irnos a dormir a un templo budista. Yo ya había leído antes del viaje que era una de las posibilidades que te ofrecía Corea, pero cuando la falta de entusiasmo que mostró mi otra parte contratante al comentárselo antes del viaje, me hicieron descartarlo.



Ahora no había escapatoria: sin mucho más que hacer en Gyeongyu, ¿qué cosa mejor q irnos a dormir allí? El mismo alemán que me dijo lo de la playa (budista según él), nos recomendó uno que no estaba lejos, y nos pillaba de camino en la vuelta a Seúl, así que sin más miramientos cambiamos los billetes de tren y nos fuimos hasta Daegu, y de ahi pillamos un bus que, tras hora y media, nos dejó dentro del Parque Natural de cuyo nombre no logro acordarme, en el que está situado el templo.



Este tipo de estancias se enmarcan dentro del programa de Temple Stay, en el que varios templos budistas de todo el país, ofrecen estancias de fin de semana o más largas, para todos aquéllos -budistas o no- que quieran acercarse un poco a este mundillo. En nuestro caso, dado que llegamos un día entre semana sin previo aviso y nos íbamos al día siguiente, no hubo programa de ningún tipo sino más bien comida vegetariana, desayuno a las 6 am (y luego galletas a hurtadillas en la habitación...), asistir a una de las ceremonias por la tarde y poco más.



En cualquier caso la visita mereció la pena. El templo de Haein-sa forma parte del Patrimonio de la Humanidad, y al parecer no sólo es uno de los más importantes de Korea, sino tmb uno de los más bonitos; de lo primero no puedo opinar, pero de lo segundo doy fe y espero q lo podáis apreciar en las fotos. El tormentón monzónico que nos recibió después de cenar (a las 6.30 pm) al llegar, le dieron al sitio un aire de lo más místico, con las nubes cubriendo los picos de las montañas alrededor, una auténtica cortina de agua de la que nos tuvimos que refugiar en uno de los edificios centrales, y algún monje que otro despistado corriendo debajo de la lluvia con la túnica completamente empapada.



Por supuesto en el templo hay unas normas que seguir: hombres y mujeres duermen en habitaciones separadas y compartidas (futón en el suelo otra vez), los horarios de las comidas y los rezos hay que cumplirlos, brazos y piernas cubiertas (x mucho calor que haga, los monjes tienen voto de castidad y no hay que distraerles), y luego hay que ir andando con los brazos a la altura del ombligo, la mano izquerda cerrada en un puño y la derecha envolviéndola; cada vez que te cruzas con un monje, tienes que inclinarte con la cabeza hacia delante en señal de respeto, y ellos igual, por lo que a veces los saludos pueden hacer que un simple recorrido de 100 metros en el que te encuentras a varios monjes se alargue como si caminaras tres veces más. Dicho esto, que es la teoría, mi experiencia fue que en la práctica los monjes ya lo tienen calculado y, si es posible, pasan no demasiado cerca de ti evitándose así toda la parafernalia de los saludos. Éso sí, tengo que reconocer que les queda de lo más disimulado!



Volviendo al templo, y además de todo lo anterior, es famoso también por darle cobijo a la "TRIPITAKA KOREANA", que es uno de los textos sagrados budistas más importantes del mundo: es una colección de más de ochenta mil tablillas gravadas en madera en el s. XIII que llevó más de 16 años en completarse. Por uno de estos milagros que ocurren a veces, sobrevivió al saqueo de los japoneses y a varios incendios que arrasaron el templo y hoy en día se puede visitar, éso sí, bajo el ojo vigilante de las cámaras de seguridad que las guardan.

miércoles, 7 de julio de 2010

COREA (II)

Pues como os decía, 5 horas en tren más tarde, por fin llegamos a Geongyu, antigua capital del reino de Shilla allá por el siglo I d.C. Los folletos turísticos se empeñan en referirse a este sitio "el museo sin paredes"; para ser sincera, me parece mucho decir...
Si paráis por aqui algún día, sin duda uno de los atractivos es dormir en un HANOK, las casas típicas coreanas; yo personalmente os recomiendo uno q se llama "Sarangchae" (habitación doble con baño unos 30 €). Supongo que si vas a Japón tiene un aire a las casas japonesas cuyo nombre no me sale ahora, pero como no es el caso, yo estaba encantada quedándome a dormir en él, éso sí en un futón directamente en el suelo. Además de las habitaciones, tiene una cocina común donde puedes comprarte cosas para hacerte el desayuno, y ellos ponen los huevos revueltos, pan, mantequilla, mermelada y té/café.





En Geongju cruzad los dedos para que os toque buen tiempo, ya que casi todo lo que hay que ver está al aire libre: el Tumuli park, que ahí donde lo véis son tumbas de los reyes y miembros de la familia real del reino de Shilla:

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La pagoda de Bunhwang-sa, la gruta de Seokguram, el templo de Bulguk-sa tmb merecen la pena una visita:


Si, como yo, tenéis la tentación de acercaros a la costa a daros un baño, os diré lo mismo que me dijo un alemán con el que coincidimos en el Hanok, que me convenció en el acto: "si no quieres nadar entre cabezas de pescado, no vayas".
Dicho y hecho. Ante semejante cambio de planes y en vista de que nos quedaba un día por el medio antes de volver a Seúl, decidimos irnos a dormir a un templo budista en las montañas en medio de un parque natural! más información en la siguiente entrada...