martes, 29 de marzo de 2011
MEDICINA CHINA.
Recuerdo que cuando fui al hospital a hacerme las pruebas pertinentes, al ver a extranjeros allí al fondo de un pasillo con las batas blancas, pensé: "qué bien, cuántos médicos extranjeros"; nada más lejos de la realidad: al pasar a aquella zona, te hacían cambiarte en un vestuario y ponerte una bata blanca encima de los pantalones (el resto quedaba en la taquilla), con la q ibas pasando de una sala a otra en un baile cronometrado de agujas, ecografías, pesos, medidas, placas... los médicos chinos q me encontré, de hablar inglés, lo justo y menos. No me habría importado si no me hubieran preguntado si me habían operado alguna vez xq ahí empezó la odisea del día. Empecé por las amígdalas, y sinceramente por más que en todo este tiempo mis dotes de mimo se han puesto a prueba en las situaciones más variadas, finalmente no sé qué carajo me entendió, xq la traducción q me dio en su ordenador al inglés a mi no me sonaba ni parecido. Al final, viendo la cara de absoluta incomprensión de mi interlocutora, opté por abrir la boca y sacar la lengua, señalando con el dedo índice hacia dentro y diciendo algo q sonaría así como "meio!" (= no hay) y cruzar los dedos xa q la tía no pensara q me habían sacado una muela, q me habían operado las cuerdas vocales o vete tú a saber qué otra cosa q no me quiero ni imaginar. En vista del éxito, decidí x mi cuenta y riesgo que la operación de vista ni se la mencionaba xq al fin y al cabo veo mejor q antes y no me influye para el trabajo, que es de lo q al final entiendo q se trata...
Por lo visto a casi todo el mundo le dicen que tiene "fat liver", pero en mi caso cuando me llegó el informe, me ponía entre otras cosas que tenía el colesterol alto, coño. Lo cierto es q en unos análisis q me hice en España hace más de un año ya me había salido, lo q pasa q entonces, preferí pensar q era una cosa puntual y q aquéllo no tenía razón de ser con mis 50 y pocos kilates; por aquél entonces, además comía en el nido paterno a diario y bien sabe Dios q si ahí no comemos sano, cualquier intento de mejorar en la alimentación es una batalla perdida de antemano. La genética es lo que tiene: de una de mis abuelas parece ser q heredé no sólo el q me guste cocinar o las ganas de ver mundo y organizar saraos, sino tmb la fatalidad de no poder comerme a gusto un huevo con patatas y chorizo!
Ahora, por segunda vez, me recomendaban plantearme empezar con medicación y la verdad es q la perspectiva de empezar ya a colgarme de las pastillas a mi edad, me daba pavor. Así q recordé q una buena amiga mía, cd vivía aqui, consiguió ahorrarse una operación de nódulos en las cuerdas vocales gracias a la medicina china y le mandé un mail para que me diera todos los detalles. Si voy en España al médico, ya sé lo q me va a decir, así que pensé q no perdía nada por intentarlo unos meses aqui. Dicen q la medicina china es más lenta entre otras cosas xq no pretende curar el problema, sino la causa del mismo; es decir, si te duele la cabeza, no te da una pastilla xa quitarte el dolor de forma inmediata, sino que lo que intentan, es saber qué te causa el dolor para poder atajarlo de raíz. En mi caso si realmente tiene componente genético, no sé qué podrán hacer pero me pudo más la curiosidad.
Total, que hace 3 semanas, me planté con otra amiga (q tmb tiene el problema de las cuerdas vocales) en el "Shu Guang Hospital TCM Center of Famous Doctors", situado en una zona súper céntrica de Shanghai. El hospital tiene un par de plantas y tuvimos la grandísima suerte de que había allí un médico q medio hablaba inglés. Yo, ante la coña de mi otra parte contratante de q a ver si por explicarnos mal nos iban a dar supositorios para las almorranas o algo por el estilo, me fui con los deberes hechos y llevaba escrito en un papel la palabra "colesterol" en caracteres chinos :)
Por suerte, dimos con un chico joven que medio habla inglés y q, al explicarle lo q nos pasaba nos dijo q nos haría un hueco con el "famoso Dr. Qin" (leído "Chin"), q justamente los sábados pasa consulta allí. Previo pago de unos 33 € al cambio, pasamos a la consulta y nos quedamos esperando mientras nos llegaban de fuera los olores más dispares: desde algo parecido a los vahos de eucalipto a otras cosas q... sinceramente, no pude reconocer. Digo q nos llegaban de fuera xq caí en la cuenta en la segunda visita q las consultas no tienen puertas! Así de la q pasas, lo mismo ves a uno con las agujas de acupuntura clavadas, q a otro con las ventosas ésas q se ponen en la espalda q una cabeza tumbada en una camilla asomando detrás de un biombo para consultas más íntimas, espero...
Después de un buen rato esperando, se nos planta allí el mismísimo Dr. Qin: un señorin de no menos de 65 años, bajuco, menudo y sonriente q se inclinaba a saludarnos tipo los japoneses, seguido de lo q yo deduje q eran sus 3 discípulos, q tomaban nota sin perder detalle cada vez q abría la boca! Bueno, pues cuál es mi sorpresa cuando paso la primera (todos los chinos q estaban esperando en el pasillo, amontonados detrás de mi en la misma consulta para saber qué podía haber llevado a la extranjera al hospital, insisto: no hay puertas!), me siento al lado de él y me dice: "Parlez-vous français?"
Pues hombre, hablar, hablar, no lo hablo pero vamos, entre éso y el chino, de repente fue como si me abrieran la puerta de ése trozo del cerebro donde me quedó guardado lo que estudié en el colegio y allí me puse como si fuera mi segunda lengua a hablar con el Dr. Qin lo q pude y más! hay q decir q el hombre lo habla mejor q yo pero con un acento q no es de París precisamente... por suerte uno de los aprendices era el chico q nos habíamos encontrado a la entrada, así que cuando nos perdíamos, él intervenía puntualmente para rellenar las lagunas q la mejor de nuestras intenciones y muchos años sin practicar, no podían salvar.
Además de tomarme la tensión y el pulso, lo fundamental y q para ellos es como si fuera un libro abierto, es enseñarles la lengua! y así fue q cuando la vio, abrió los ojos en señal de comprensión, haciendo un gesto q yo interpreté como "claro hija, si es q con ésa lengua q me traes, a ver qué pretendes!". Acto seguido, el doctor Qin se puso a decir en voz alta lo que luego descubrí q eran los ingredientes para mi medicina: al más puro estilo del druida de Astérix y Obélix, empezó a recitar una fórmula q sus discípulos apuntaron afanosamente, y con la que más tarde me fui a la botica del hospital a encargar lo q sería mi tratamiento para las próximas dos semanas. En ésa primera visita, me prohibió además comer huevos, cerdo, marisco y comida picante.
Una vez q pagas la medicación (en mi caso unos 16 €), tienes la posibilidad de q te den los hierbajos o q te lo "cocinen" ellos. Yo opté obviamente por la segunda, ya que ni soy alquimista ni tengo un laboratorio en casa, y con semejante cantidad de ingredientes lo único q se me ocurriría hacer sería echarlos en una ensalada! Al día siguiente, nos llegó por mensajero a casa el tratamiento en cuestión, en sobres monodosis q me tengo q tomar media hora después de desayunar y de cenar. Suerte tenéis de q aún no se haya inventado la manera de mandar x aqui olores, xq en este momento os habríais caído de culo!! yo no me explico cómo puede ser que unas inocentes hierbas huelan y, lo q es peor, sepan TAN MAL!!!!!!!! la primera vez q olí el sobre al abrirlo, os juro q casi se me corta la respiración, por no mencionar las arcadas después al beberlo... a día de hoy reconozco q aunq no me acostumbro, el truco de taparse la nariz funciona bastante bien.
Lo peor fue, que cuando volví a la segunda consulta ("Bonjour! comment ça va?"), no contento con lo anterior, me dio también unas pastillas de las q me tengo que tomar 15, sí, quince... pero TRES VECES AL DÍA!! = 45 PASTILLAS DIARIAS Y TMB HUELEN MAL!!! Según él, es xa protegerme el estómago de la otra medicina q tengo q beber y tmb xa abrirme el apetito, q es cierto q desde q tomo la otra gochada, soy como un diésel y no como casi nada. Hace ya una semana de éso y os adelanto que lo hice 3 días: primero xq, x increíble q parezca, no tengo tiempo para tomarme 15 pastillas después de cada comida y segundo, xq no sé si coincidió con la tensión del curro, q ésos días dormía menos o qué, pero me pasé los 3 con un dolor de cabeza q x mucho colesterol q tenga, no me lo merezco, así que decidí q la sobredosis de pastillas se las tomara otro y q con el sobrecito de las narices ya tenía bastt!!
En la próxima consulta me harán análisis de sangre, así que a ver si la cosa mejora xq no sé cuánto tiempo más voy a aguantar y no se tampoco cuánto tiempo más aguantará mi otra parte contratante que, muy educadamente, me hizo saber q por mucho q me duchara, era como si exhalara el olor de la medicina por mis poros... ¡y lo peor es q yo ya ni lo huelo!
Os mantendré informados, por lo pronto el finde que viene nos vamos a Chengdu -provincia de Sichuan- sitio famoso por la pimienta de la zona y la comida picante que x supuesto el Dr. Qin me ha prohibido terminantemente probar...
Au bientôt!
viernes, 18 de marzo de 2011
PROCESO DE SELECCIÓN.
En una semana, recibí más de cien CVs; los que estaban sólo en chino se preseleccionaron ellos solos y del resto, quitando ingenieros, gente de RRHH y otros perfiles que no venían a cuento (y yo me pregunto, ¿se habrán leído la oferta?), podríamos decir que unos 8 podrían pasar a la fase de entrevista.
Pero me quiero centrar en los CVs en sí, ya que en algunos casos no tenían desperdicio: desde mandar fotos (aclaración: la foto del CV! es decir, para mi, tipo la del DNI/pasaporte) hechas a sí mismos ante un espejo con el móvil, a otras medio posando u otras que más parecían de noche con los amiguetes por ahi. En otros casos, lo que me hacía saltar los ojos de las órbitas, eran las direcciones de mail que ponían de contacto: "lovekitty@....., moonlight@......". En el apartado de datos personales, invariablemente me encontraba con la altura y el peso (sólo faltaban las medidas), además del estado civil y en algunos casos incluso aclaraban si eran miembros del Partido o de alguna de sus organizaciones, lo cual está bien xq ya q vas a tener a alguien que vigile todos tus movimientos, al menos no tenerlo infiltrao!
Y así, sin saberlo, me han facilitado material para esta entrada ya que os copio a continuación y LITERALMENTE algunas de las frases que no pude pasar por alto, en el apartado de "self assesment":
"Pleasant and stable personality" (mira q bien, xq con todos los respetos debidos, los bipolares tengo entendido que suelen dar algún problemilla q otro...).
"High liability and attribution" (¿?!)
"Vice President of the Chess Union" (pa la partidilla de después de comer)
"Enjoy like and enthusiastic about public welfare" (...)
"To do well with the emergency" (no sé en qué se basará para semejante afirmación pero está bien saberlo, xq con la central nuclear de Japón amenazando estos días, lo último q necesitamos en una emergencia es a alguien entrando en pánico!).
Una persona en cuestión de las que mencionaba más arriba por su perfil completamente distinto a lo que estábamos buscando, fue la que nos mandó su CV y en él pudimos comprobar que estudió un Major de 3 años en "Sinicization of Marxism"... no me preguntéis qué es exactamente la primera xq sólo él/ella lo sabe; mi Oxford Dictionary y yo nos quedaremos con la duda pero por suerte nos aclaró los contenidos: "Selected reading in marxist works, study on Mao Zedong thought, theory of Deng Xiao Ping, three represents theory and scientific outlook on development, etc". ¿Alguna duda?
Ya para acabar, por supuesto todos tenían un nivel alto de inglés (qué razón tenía el q dijo q el papel lo aguantaba todo), tanto oral como escrito como haciendo el pino si les hubiera llegado a preguntar. Cuando acabamos el proceso, me tomé la molestia de escribirles a todos aunque fuera un mail estándar, dándoles las gracias por haber enviado el CV e informándoles de que desafortunadamente ya habíamos cubierto el puesto blablabla. A mi me jodía mucho cd mandaba CVs q no me contestaran si quiera xa decirme q no, así que ahora q estaba en mi mano cumplí mi promesa de hacer lo propio el día q estuviera en situación de hacerlo. Bueno, pues otro de los que tan buen nivel de inglés tenía, me contesta todo emocionado básicamente para darme las gracias y diciéndome algo así como "bueno, y entonces, ¿qué día me paso por su oficina xa la entrevista?" ...
Para terminar, llevo un rato debatiéndome sobre la vida y la muerte, entre copiar el párrafo que sigue o no. Por el resultado veréis que al final no me pude resistir, y estoy segura de entenderéis el por qué pero por si quedara alguna duda, pongamos las cosas en contexto: el párrafo con el que cierro la entrada de hoy, está sacado de un CURRÍCULUM que su dueño/a, por motivos y con intenciones aún ajenos a la q escribe, decidió incluir en el apartado de "Study summary"; copio li-te-ral-men-te:
"The school is a large family. in the family, the teacher is our elders. the students like brothers and sisters, we learn together, play together about our lives, united together. the collective live has taught me to try to be considerate of others and cares for others, and gave me more adamancy and independence. i felt the thing should be responsible for their own, most people can only give you some advice Have to reflect calmly. don´t be impatient. it is not easily promises, commitments will try to keep his promise to come. life, there is no way to life. this is in school experience. throuh three years of studying trade, my knowledge that the theory and practice of trade developed a taste!".
%&(%'ª"-·$)¨^? = ¿?!?¿!!
lunes, 7 de marzo de 2011
SKI EN NANSHAN.
Hace un par de findes estuvimos esquiando en Nanshan, a una hora escasa del aeropuerto de Pekín (si el conductor no se pierde como el nuestro). Lo habían organizado unos amigos, alquilaron una casa con capacidad para 12 personas, y ante semejante plan de fin de semana y q los billetes a Pekín estaban más baratos de lo habitual, no hubo manera de resistirse.
Gracias al mercado de las falsificaciones, podríamos habernos hecho llamar el "Spider Fake Team" ya que, quién más o quién menos, todos pasamos por allí a equiparnos antes del viaje. Yo en concreto, por el módico precio de unos 60 eurillos, salí de allí con los pantalones, la chupa, las gafas de ventisca y los guantes!
Para los amantes del esquí y esquiadores de nivel, quizás no sea la estación adecuada: a escasos 200 metros sobre el nivel del mar, no os esperéis pendientes de vértigo ni grandes retos físicos; pero para un fin de semana con amiguetes, donde no todos habíamos esquiado antes, y quitarse un poco el mono de deslizarse pendiente abajo, no está mal. No sabría deciros los kms. q tiene esquiables pero como referencia, os diré q no es más grandeq S. Isidro. Nota mental: llevaros el desayuno si no queréis empezar el día con comida china...
Por suerte, el viernes por la noche cayó una nevada que nos permitió esquiar sin problemas el resto del finde, ya que al llegar no vimos ni gota de nieve a los lados de la carretera... el sábado nos despertamos todos al grito de uno de nosotros de "¡¡HA NEVADO!!" y yo, con apenas 5 horas de sueño en el cuerpo de la noche anterior y menos aún de la del jueves, salté de la cama y me metí en el traje en menos q canta un gallo.
La noche del sábado también dio para mucho, ya que alguien tuvo la ocurrencia de llevar un juego de cartas al que yo sugerí el aliciente de apostar algo o hacer alguna prueba al q perdiera, más q nada para darle emoción... la tensión durante la partida subía a medida q estrechaba el círculo y nos ventilábamos algunas copichuelas entre mano y mano y, como no podía ser de otra manera, lo sufrieron los que tuvieron la mala idea de irse a dormir antes del resto y no cerrar con pestillo la habitación... xq a ver, ¿quién les iba a decir a los pobres incautos q trajeron una "trompeta" (tipo la de los estadios de fútbol) de la competición de snow q hubo x la tarde, q esa misma noche se iba a volver en su contra?! jjajajajaj Tal parecía q habíamos vuelto 15 años atrás cuando íbamos con el colegio a esquiar a Candanchú!
En resumen, el lunes por la mañana nos despertamos en Shanghai llenos de agujetas, aunque yo la verdad es q aún no tengo claro si fueron de esquiar, o de reírnos :D
lunes, 21 de febrero de 2011
CON TODOS USTEDES ...
Para los q dicen que "segundas partes nunca fueron buenas", siempre hay una excepción que confirma la regla! Reconozco que desde hace año y medio le he sido infiel en el pensamiento, y si no pasé a la acción antes fue por causas totalmente ajenas a mi voluntad. Pero esta vez, en cuanto me dijeron que me cogían en este curro, lo primero que hicimos fue recorrer las tiendas que había por la zona de casa donde sabía q las vendían, para ver si algún despistao se había quedado como yo sin vacaciones y, por tanto, la tienda estaba abierta.
Los tres primeros días no hubo suerte hasta que, el primer día laboral después del Año Nuevo, me llama Piter de la q salgo de currar, con un mensaje q no me dejó muchas opciones: "estoy en la tienda, está abierta, tienen tu burra, y en rojo como la querías!!". Ni q decir tiene q me agarré un taxi, me fui a la tienda cual niño cd se despierta en la mañana de Reyes, y me bajé a comprobarlo con mis propios ojos.
La cosa no se hizo esperar: pretender regatear cuando llevas escrito en la frente "no me importa lo q me pidas xq yo de aqui salgo en moto" y tienes los ojos saliéndose de las órbitas y la sonrisa de oreja a oreja, es más que nada perder el tiempo y como ya dije antes, llevaba año y medio con el antojo. Así q dejé a Piter de guardia, salté a otro taxi camino de un cajero, y antes de lo que tardo en acabar de escribir esta entrada, estaba de vuelta con el fajo de billetes aún caliente.
No me digáis q no es la cosa más chula del mundo mundial!! es eléctrica, en teoría aguanta 25 kms. (aunq depende de si van una o dos personas montadas, claro), si el cuenta kms. está bien me dice q surcamos las calles de Shanghai cortando el viento a una velocidad punta de 40 km./hora, y yo no lo puedo evitar: como me han llegado a insinuar, desde que entró en casa no tengo ojos xa nadie más! jajajaja
Lo bueno es q cabe en el ascensor, x lo que cuando nos vayamos varios días la dejaremos en casa calentina y a salvo de los "amigos de lo ajeno", y de los desgraciaos (por no decir hi-jos-de-pu-ta), que han puesto de moda ahora rajarles el asiento. Como lo oís/leéis: ¿qué clase de persona podría hacerle daño a mi probe burra?! pues un desalmao q ha tenido la suerte de q no le pillaran, xq el sábado, estando mi burra tan contenta al sol, indefensa y aparcada a plena luz del día en el centrísimo de Shanghai en una zona xa dejar las bicis y motos, en cosa de media hora, apareció desangrándose con el asiento rajao en diagonal... menudo cabreo y menudo disgusto! menos mal que Piter reaccionó a tiempo y la llevó a q la operaran de urgencia a la tienda, le trasplantaron el asiento y me ahorró el espectáculo de verla abierta en canal. ¡¡A Dios pongo x testigo de q como vea a alguien rajarle el asiento, la q le raja soy yo!!
Sobran las explicaciones, pero si me la robara alguien q no tiene para comer, xa venderla y sacarse algo, no voy a decir q me gustaría pero admito q yo haría lo mismo... ahora bien, rajarla así gratuitamente xa joder es algo q me pone la sangre a punto de ebullición!
Y aceptando que fue un capricho y q es un juguete de niños grandes y q había otras más baratas pero que no molaban ni la millonésima parte que la mía, también tengo q decir en mi defensa que tiene su parte práctica: ahora voy al curro en ferry! xq a ver, pudiendo escoger entre una parada de metro (metro = aglomeraciones) y 15 minutos caminando después hasta la oficina, ¿quién se puede resistir a ir de casa al ferry (3-4 minutos) en burra, meternos las dos allí como si fuéramos de excursión todos los días, y luego dejarla aparcada al pié de la oficina, que a su vez está a medio minuto de la parada del barco?! ¡Yo desde luego no! Vale sí, y tmb a mojarse cuando llueve, a pelarse de frío en invierno y a sentirse en el ferry cuando empiezan a abirir las puertas xa bajar como en la parrilla de salida de la F1 pero... ¿quién dijo "miedo"?!
domingo, 13 de febrero de 2011
AÑO NUEVO, VIDA NUEVA, DECENA NUEVA ...
Sé que he tenido el blog últimamente bastante abandonado y no fue desde luego por despiste ni menos aún por no haber tenido nada que contar; en todo caso, lo contrario: demasiados cambios en poco tiempo.
Me dejasteis a la vuelta del mejor viaje que he tenido la suerte de hacer hasta el momento, y desde ahí, cronológicamente y resumiendo mucho, pasó lo siguiente: volví a Shanghai > me fui a Oviedo en Navidades > dejé el trabajo el 30 de diciembre > volví a Shanghai el 15 de enero > empecé a currar el 7 de febrero!
Como es habitual en este blog, prefiero omitir detalles escabrosos aunque éso ya os dije q no significaba que no los hubiera. El hecho es que una cosa es lo que uno estudia, lo que uno quiere, lo que quiere más tarde, y lo que tiene o a lo que puede acceder. En mi caso es justo que reconozca que no fue mérito exclusivo mío, sino que no me lo pusieron demasiado difícil: decidí inclinarme y apostar por la parte personal en vez de la profesional, como venía haciendo hasta ahora. Un pacto, es un pacto.
Así que el 15 de enero embarqué en Asturias rumbo a Shanghai prófuga del Ministerio de Trabajo (si algún inspector llega a leer esto algún día entenderá que lo suyo es usar los recursos que uno tenga buscando trabajo donde lo hay, no donde no lo hay), después de haber roto "el gochín" y con cierta sensación de saltar al abismo (que, por otro lado, reconozco que me provocaba un cosquilleo-adrenalítico no siempre desagradable), la necesidad de demostrar que yo SÍ lo valía, de un cambio, la convicción de que en esta vida el que no arriesga no gana y de que en mi caso, por suerte, lo único que tenía que perder era la oportunidad de intentarlo. El apoyo absolutamente incondicional de mi otra parte contratante -como siempre- también facilitó infinitamente las cosas, es justo que lo diga.
Como decía el último Emperador en su autobiografía, hay que ser como el bambú: fuerte pero flexible.
Cansada entre otras cosas de nadar a contracorriente, decidí esta vez dejarme llevar por la misma, a ver hasta dónde me llevaba. El plan inicial era matricularme en la Universidad de Jiao Tong (donde ya había sido admitida previo pago de unos 50 € más los mil que tendría que pagar ahora al empezar las clases) para estudiar chino y conseguir así un visado de estudiante que me permitiera estar aqui legalmente, mientras a la vez iría buscando curro.
Sin embargo, llegó el Año del Conejo y cambió mi suerte radicalmente. Llevaba apenas dos semanas buscando cuando el domingo 30 de enero me suena el teléfono y me citan para una entrevista dos días más tarde, en plenas vacaciones; una empresa alemana que fabrica "bearings" y yo -q con el viento no oía nada-: "earings? for ladies?", "no, no, BEARINGS!", "ah, ok, ok..." (¿?!!)... ni idea de lo que me hablaba!
Cuando llegué a casa y me metí en la web de la empresa, mi sorpresa fue aún mayor al descubrir que se trataba de... RODAMIENTOS! El caso es que fui a la entrevista, estuvimos cerca de dos horas hablando, aunque cosas muy generales por ambas partes. La sensación al salir fue rara, ya que aunque no había ido mal, mi sensación no fue de haberme vendido muy bien, más que nada porque en ése momento estaba aún en el aire lo que me estaban ofreciendo y obviamente yo no me podía mostrar super interesada sin saberlo. Por no mencionar que al ver que se trataba de un tema técnico, les dije q creía q conocía a otra persona que creía que podría hacer mejor el trabajo (supongo q no hará falta q especifique a quién), y que cd el tío me preguntó que qué sabía de rodamientos, directamente ya me entró la risa y le dije más ancha que larga "que lo último q había sabido de un rodamiento fue que fueron el motivo por el que dejé de patinar, ya que cuando en su día desmonté los patines para limpiarlos bien y engrasarlos, aquéllo no había manera de meterlo de nuevo en su sitio!", ea!
Pues contra todo pronóstico, ésa tarde me llega un mail diciéndome que se habían quedado encantados con mi perfil y con la entrevista, y que me hacían una oferta! Para hacerlo más breve, al día siguiente nos volvimos a reunir, negociamos condiciones y el día 7 de febrero, con el país aún de vacaciones, empecé a trabajar!
Y todo lo anterior, ¿para qué? pues para deciros que tenéis ante vosotros a la nueva OPERATIONS MANAGER de LFD - Shaghai! "¿Y éso qué carajo es?", pues básicamente mi papel ahora es llevar la oficina de aqui, ya que la persona que lo está haciendo ahora se va a meter más en temas de producción. Y ése es uno de los motivos por los que decidí aceptar, ya que no me veía haciendo algo concreto y en este caso voy a tocar todos los palos: desde temas de personal/recursos humanos, a exportación, mercado doméstico... todo!
Lo cierto es que nos caímos bien, me parecieron gente seria, con un proyecto serio y medios para llevarlo a cabo; tienen ganas de enseñar y confían en mi, y como dice su Employee Handbook, "we hire for potential, we pay for productivity" -o similar-. Y desde luego mis condiciones de partida son sustancialmente mejores que en mi trabajo anterior (vuelos, 13 pagas, bonus...); la empresa ahora está creciendo, este año abren una oficina en Chicago y otra en Sao Paulo y la previsión es seguir abriendo más. Y lo que me gustó tmb fue que, como me dijo el tío, esta oficina era la más difícil de llevar (no sólo xq haya chinos, sino tmb xq desde aqui sale la producción y se coordina la exportación a todos los países q no sean europeos), por lo que si podía llevar esta, podría llevar cualquier otra! Vale, por ahora son meras palabras pero insisto, me gusta el escenario de partida.
El desafío es brutal, pero éso tmb le da su atractivo y lo que me tranquiliza es que si aún sabiendo que no hice esto antes, me contrataron, es xq están dispuestos a poner toda la carne en el asador. Lo bueno tmb de tocar todos los palos, es que luego puedes escoger cuál te gusta más y encaminarte por ahi... ¡qué suerte, no?!
Así que por todo lo anterior y por lo que está por venir... ¡¡FELIZ AÑO DEL CONEJO A TODOS!!
miércoles, 24 de noviembre de 2010
NGAPALI BEACH...
El remate del viaje fueron los dos días finales que nos pasamos en una playa perdida de la Bahía de Bengala: Ngapali Beach. Sus 7 kilómetros de arena blanca y palmeras, unidos a que aún no había comenzado la temporada alta y, por tanto, prácticamente los únicos extranjeros que vimos éramos nosotros, hicieron muy difícil encontrar un buen motivo para volver al mundo real.
Si realmente hubiéramos tenido más tiempo, lo suyo sería haber ido a un archipiélago que hay al sur del país, justo donde el país se estrecha y hace frontera con Tailandia; éso sí que debe de ser el paraíso terrenal! Pero a falta de lo anterior, Ngapali Beach no defraudó: agua limpia, arena en la que corretean los cangrejos cuando baja la marea, niños y mujeres recogiendo conchas, carros de bueyes por la orilla, barcos de pescadores que salen a faenar al anochecer, y unos sitios para comer buen pescado y marisco a precio de risa. A lo largo de la playa podéis escoger varios alojamientos, ninguno de ellos para viajeros con presupuesto ajustado; lo bueno es que están construidos entre las palmeras, por lo que si te pones en la playa y miras hacia los lados (al menos en la zona en la que estábamos nosotros), te da la impresión de estar completamente solo.
Y para rematar la jugada, la guinda del pastel, el colofón del viaje y la mejor forma de poner los pies en la tierra, fue ir al aeropuerto el sábado por la mañana después de un chaparrón monzónico que nos pilló dando un paseo de despedida al amanecer casi en uno de los extremos de la playa, para encontrarnos que habían cancelado el vuelo por el mal tiempo en Yangón... la posibilidad de perder el vuelo de vuelta a China al día siguiente, no poder contactar con mi oficina xa decírselo ya que hacía dos días que internet no funcionaba en ésa zona -os recuerdo que los móviles extranjeros no funcionan-, y todo el subsiguiente jaleo que se iba a organizar si no dábamos señales de vida en nuestras casas a la vuelta, además de tener que pagarnos otro billete, nos hicieron tomar una decisión a la desesperada y poco aconsejable: subir en el coche q nos había llevado hasta el aeropuerto e ir a toda velocidad pitando a vacas, gente y demás obstáculos que nos encontramos por los caminos hasta un pueblo cercano del que salía un "autobus" hacia Yangón, que nos permitiría coger el enlace al día siguiente en el aeropuerto.
El plan inicial, que era aterrizar el sábado por la tarde en la capital, darnos un inmerecido masaje y un más aún inmerecido homenaje en un restaurante francés que tenía yo fichado (es lo bueno de estos destinos, que te puedes permitir ciertos caprichos...), se derrumbó sin darnos siquiera tiempo a protestar cuando, como por arte de magia, nos encontramos subidos en un autobus que nos dejaría, si no había imprevistos, 16 horas más tarde en Yangón.
A la incertidumbre de lo que nos quedaba por delante, se unía que no teníamos comida, no sabíamos si el autobus pararía en algún momento, y de fondo teníamos una tele antediluviana con un video de un monje budista cantando o rezando un tantra repetitivo, que me hizo plantearme seriamente si llegaríamos a destino no sólo sanos, sino también cuerdos... luego nos enteramos de que era normal que al principio de un viaje pusieran ése tipo de vídeos o cánticos para desear que todo saliera bien, y todos llegáramos sanos y salvos.
Sacar fotos con el autobús en movimiento era absolutamente imposible; no había carretera y los botes hacían absolutamente imposible poder dormir. Digo botes, q no baches, xq la mayor parte del tiempo teníamos que ir agarrados al asiento de delante xq literalmente nuestro trasero se despegaba del asiento! No os digo más, que los dos asientos de un lado de la última fila, que iban vacíos, acabaron "arrancándose" del suelo... y el pajarillo de la jaula que iba colgada al final del bus, no tardó en dejar de piar!
Hubo algún incidente, por ejemplo en una ocasión el autobus tuvo que parar durante un rato, ya que debido a las fuertes tormentas de los últimos días estaban reparando uno de los "puentes"
Así fue pasando el tiempo, el Sol se puso y nos quedamos a la luz de una especie de neón que se encendía de vez en cuando y a merced de los mosquitos
Cada poco, al cruzar
Una vez más, pudimos experimentar la hospitalidad birmana donde menos lo esperábamos: un chico que estaba sentado cerca nuestro y que ya en el bus nos ofreció parte de la comida que llevaba cuando le preguntamos si el autobus pararía para comer algo en algún momento del viaje, descubrimos al ir a pagar la cena que ya nos había invitado... me explico: un auténtico desconocido para nosotros, que chapurreaba inglés y que si tuviera algo de dinero os puedo asegurar que se habría cogido el avión (unos 70 USD) para evitarse semejante tortura de autobus, nos invitó a cenar! Sinceramente, ¿cuántas veces habéis invitado a alguien en la parada de bus de Villalpando camino a Madrid?!
Finalmente, 16 horas más tarde, llegamos a destino sanos y salvos y como si de nuestro ángel protector se tratara, saltamos al coche de Kyaw -el guía que nos ayudó a organizar la parte del viaje que desde el extranjero no es posible hacer por tu cuenta, o que si lo haces te sale más caro- que nos sacó del enjambre de ruido, coches y autobuses de la estación de Yangón y nos llevó a desayunar antes de coger el vuelo de vuelta
El mismo que, cuando le preguntamos por mail antes del viaje si era posible ir a la playa en bus, nos dijo que imposible, que era muy largo y peligroso y nada aconsejable, nos recibió de brazos abiertos y con una sonrisa de oreja a oreja al vernos acercarnos a él por nuestro propio pie! Ya en el coche y como si, sin quererlo, todos se esforzaran en quitarnos el mal sabor de boca del viaje (no es algo que hubiéramos hecho premeditadamente, pero ya que no quedó otro remedio, os aseguro que lo disfrutamos como enanos y nos reímos más que todos los botes y tirones en el cuello que pudimos llevar en 16 horas), el gerente del hotel de la playa le llamó para interesarse por nosotros y saber si habíamos llegado bien... ¿qué más se puede pedir?
Sólo se me ocurre una respuesta posible: ¡¡VOLVER!!
lunes, 22 de noviembre de 2010
BAGAN...
Por si todo lo anterior hubiera sido poco, pusimos nuestros sentidos a prueba una vez más y nos subimos en el siguiente vuelo, que nos dejó nada más y nada menos que ... ¡¡en Bagan!! Para los que no tengáis ni la más remota idea de lo que estoy hablando, Bagan es una llanura situada en la zona centro-este del país, del tamaño de Manhattan -si es cierto lo que leí en algún sitio-, en la que aún os podréis encontrar más de dos mil templos y pagodas de los siglos X a XII dC.
Con las vistas del anterior paisaje aún dando vueltas por la cabeza, aqui simplemente ya no fue posible contener la caída de la mandíbula, ni tampoco poder cerrarla hasta que nos fuimos.
Llevo un rato dándole vueltas a la forma de explicaros lo que vimos, pero es que realmente las palabras se quedan cortas y las fotos no le hacen justicia. Mires a donde mires, sólo veréis una extensión enorme de tierra, llena de templos aqui y allá, con campanillas sonando al viento, y algunos reflejando el Sol en el oro con el que las recubren. Entre unas y otras, plantaciones de maíz, cacahuetes, árboles, bueyes labrando la tierra, gente transportando la cosecha en cestos sobre su cabeza, cabañas de paja en las que viven los campesinos, menos extranjeros de los que podréis contar con las dos manos y una extraña sensación de que el tiempo se ha parado, y que realmente no quieres que vuelva a andar.
Lo más útil es alquilar el primer día un carromato tirado por un caballo, para ver los más importantes y orientarse un poco, y el segundo y siguientes ya subirse en una bici y perderse por los caminos hasta que se ponga el Sol.
Sobre Bagan, si os interesa, podéis encontrar mucha más y mejor información de lo que os pueda contar yo ahora, en lo que se refiere a Hoteles, donde comprar piezas de lacquerware, sitios para comer y demás. Pero, como dije al principio, de Birmania te vuelves con historias, con nombres propios y caras de las personas que las protagonizan, y con una agradable sensación de gratitud xq las hayan compartido contigo, xq se hayan sentado sin conocerte de nada y te hayan contado más de su vida que la mayoría de los vecinos con los que lleváis años cruzándoos en el portal de vuestra casa casi a diario. "Ésta, es la mía":
Él, nació y se crió en Bagan; ella, en Bago, una ciudad situada al este de Yangón. Cuando ella contaba con algo más de veinte años, tuvo la suerte de poder cumplir uno de los sueños de la mayoría de los birmanos: al igual que los musulmanes peregrinan a la Meca al menos una vez en la vida, pero en este caso sin tintes religiosos, viajó a ver el tesoro por excelencia de su país, Bagan. Él la vio pasar en uno de los carros tirados por caballos camino a los templos, y después de unos segundos que se le quedan grabados en la memoria mucho tiempo después, saltó en su bicicleta y sin pensarlo dos veces, la siguió. Según él, fue algo automático, no pudo pararse ni a pensarlo, cuando se encontró pedaleando con todas sus fuerzas detrás de aquélla completa desconocida y sus acompañantes.
Durante los días siguientes, "coincidieron" en varios templos, se cruzaron por los caminos y hasta se buscaron con la mirada por el pueblo, deseando que, en cualquier momento, el otro apareciera "casualmente" por allí. Llegaron a hablar y tal y como si llevaran buscándose desde siempre sin saberlo, decidieron que eran la persona con la que querían pasar el resto de sus días.
Y así fue. Poco tiempo después, se prometieron, se casaron y hoy tienen un niño de 15 años que sueña con estudiar aeronáutica. Él estudió geología, e intentó en varias ocasiones acceder a una plaza en el organismo público correspondiente pero, manteniendo la misma mirada sonriente que unos momentos antes cuando contaba cómo conoció a su mujer, te cuenta que no tuvo el dinero suficiente para pasar el examen, es decir, para sobornar al funcionario de turno.
Así que decidieron hacer lo poco que podían hacer: abrir un restaurante en Bagan, entendiendo por tal una casita de madera y paja con apenas 5 ó 6 mesas en las que reciben con la mejor de sus sonrisas al que tenga la suerte de dejarse caer por allí. En nuestro caso, fue una parada totalmente casual para beber un zumo a medio día, y reponer fuerzas para seguir pedaleando hasta donde nos llevaran las piernas. Sin saber cómo, nos encontramos con la mesa llena de comida que no les habíamos pedido, y una invitación a cenar ésa misma noche.
Ante la disyuntiva de parecer maleducados diciendo que no ("¿cómo nos van a INVITAR ellos a cenar, q no tienen nada?"), o volver por la noche y sentarnos a cenar y charlar con ellos y probar una auténtica comida Birmana, nos decantamos por la segunda opción; la experiencia los días anteriores nos decía que teníamos todas las papeletas para que la noche fuera, como poco, inolvidable. Y así, bajo los restos del monzón, nos encaminamos a cenar con aquéllos desconocidos de los que apenas sabíamos sus nombres. No nos equivocamos.
Desde el momento en que aparecimos por la puerta y durante todos y cada uno de los segundos que nos pasamos allí, las atenciones, generosidad, hospitalidad, educación, y la amabilidad, no dejaron de estar presentes en su máximo exponente. Nos agasajaron con una cena de más platos de los que cabían en la mesa y de los que -estoy segura- se habrían preparado para ellos mismos; nos contaron historias como la que leisteis más arriba, se atrevieron a darnos su opinión sobre temas mucho más que controvertidos y, no contentos con lo anterior, no nos dejaron irnos con las manos vacías, ya que nos regalaron un par de piezas de lacquerware -no me sale el nombre en español-, un abre botellas de madera con un cocodrilo tallado a mano, y dos longyis que también aprovechamos para aprender a usar y son con los que aparecemos en las fotos. Durante la cena y en medio de la noche (literalmente, xq farolas, menos que las justas), en un par de ocasiones se ausentó nuestro anfitrión en moto y bajo la lluvia, para traer té y buscarnos a alguien que nos llevara de vuelta al hotel, siempre sin avisar para evitarnos pensar que le causaba algún trastorno. Si la velada pudo tener algún encanto más, fueron sin duda los cortes de luz que nos dejaban en la más completa oscuridad, en medio de las risas y buscando las linternas y velas para seguir charlando mientras la lluvia fuera empezaba a formar charcos que no sabíamos si habría que cruzar a pie o a nado a la hora de irnos...
Ése momento inevitablemente llegó, y después del intercambio de mails correspondiente ("estamos aprendiendo a utilizarlo, vamos al museo a conectarnos gratis pero si nos mandáis las fotos las colgaremos aqui en la pared, al lado de las nuestras, para que las veáis la próxima vez que vengáis"), nos abrazaron como si realmente se despidieran de sus amigos de toda la vida (creo que yo no he abrazado así a los míos antes de venirme) y mientras el carrito se alejaba por el camino y se adentraba en la oscuridad, se quedaron a la entrada abrazados y saludándonos con la mano hasta que les perdimos la vista.
Durante el tiempo que nos pasamos en el carrito, mojándonos y tambaleándonos por los baches hasta que llegamos al hotel (la mujer del conductor sentada a su lado e iluminándole el camino con una linterna), el nudo que teníamos en la garganta prácticamente no nos dejó articular palabra y desde entonces, seguimos aún "digeriendo" la cena.
Si algún día vais por Bagan, sabed que no veréis lo mejor hasta que no vayáis a visitarles: SANTHIDAR Restaurant, South of Old Bagan - Main Road - Myingabar.
domingo, 14 de noviembre de 2010
LAGO INLE.
y en un mercado local
... imposible resistirse a su encanto!
En esta zona del lago, hay dos opciones de alojamiento: o bien en Nyaungshwe, un pueblecillo situado en la orilla norte, o bien en uno de los lujosos hoteles que hay repartidos por sus orillas; si bien es cierto que el pueblecillo tenía más ambientillo, por una vez que éramos "ricos" decidimos invertir 50$/noche en dormir en un hotelazo q en Europa no nos habría costado menos de 150€/noche ya que como se suele decir, 'una vez era un pez'...
El lago en sí ya es espectacular, da igual a la hora del día q lo visites: al amanecer, al atardecer, con lluvia o con nubes amenazantes, mires a donde mires no te cansas de ver el paisaje formado por el agua y al fondo, las colinas que lo bordean donde aqui y allí brillan a lo lejos como guiños, las estupas y pagodas de oro. La única distracción es el ruido del motor de la barquichuela con la que lo atraviesas
Una vez a la semana, en puntos diferentes de la orilla, se organiza un mercado local que no hay que dejar de visitar: las diferentes tribus de los alrededores, bajan con sus cosechas para venderlas y hacerse con las cosas que necesitan y de las que no disponen montaña arriba: desde alimentos a ropa, pasando por herramientas para cultivar el campo, tabaco, productos de higiene, (artesanía para turistas) y otras cosas que no supe descifrar... Dicen que la zona es de las mejores para hacer trekkings, pero no tuvimos tiempo suficiente para comprobarlo; en cualquier caso yo me quedé con ganas de probar muchas de las cosas q estaban cocinando en los puestecillos y q no olían nada mal, pero el nivel del hotel era proporcional al del desayuno que sirvieron y tengo q reconocer q cuando llegué al mercado por la mañana mi estómago se negó en banda a hacerse cargo de digerir más comida y simplemente no tenía un solo hueco para la degustación! La visita al mercado os dejará para siempre imágenes en la retina como éstas:
El lago es conocido también por la curiosa forma que tienen sus pescadores de remar, y es que subidos de pié en uno de los extremos de la barca, han aprendido a enganchar el remo con una pierna y remar en equilibrio sobre la otra, ya que así mantienen las dos manos libres para tirar y recoger las redes, y sacar los peces:
Si tenéis tiempo, no dejéis de visitar en la aldea de Inthein el complejo de Shwe Inn Thein Paya:
o los jardines flotantes, construidos sobre el lago y sobre los cuales cultivan todo tipo de flores y verduras; por si todo lo anterior fuera poco, yo intento cumplir a rajatabla mi máxima de "bautizarme" allá donde vaya y no me resistí lo más mínimo a hacerlo en esta ocasión, eso sí vestida por una cuestión de "allá donde fueres", y después de que el chico q llevaba la barca se tirara primero...
Para los madrugadores, y ya de despedida, recomiendo a los que cojáis el vuelo del medio día que os levantéis bien temprano y hagáis una visita a las cuevas de Pindaya, que además de merecer la pena por las más de ocho mil estatuas de buda que contienen donadas por fieles de todo el mundo, están cerca de uno de los monasterios más bonitos que vimos en todo el viaje: el de Sing Kyaung y de una casa donde podréis ver la tradicional elaboración de las típicas sombrillas de papel birmanas (Aung, Pyitawtha Quarter), desde cómo hacen la pasta de papel hasta cómo tallan la madera o cómo las pintan luego.
Ah, y en el capítulo de artesanía, los débiles de espíritu y amantes de la plata o la seda, ¡absténganse de visitar el lago! (recordemos una vez más, q los precios son irrisorios y la tentación... en mi caso, invencible!).
domingo, 31 de octubre de 2010
BIRMANIA : YANGÓN.
La sensación se acentúa cuando viajas por el interior del país al comprobar que, por desgracia, las condiciones de vida de su población han mejorado nada o muy poco, a como vivían por aquél entonces, bajo la dominación británica.
La primera sorpresa te la llevas al subirte al taxi: conducen por la derecha pero... ¡tienen el volante a la derecha! por suerte, el parque automobilístico y las infraestructuras, unidos a una sensación de que no hay prisa por nada, ayudan a que las situaciones de peligro sean "pocas" dadas las circunstancias; además, es habitual que con tu chófer vaya un guía sentado en el asiento izquierdo del copiloto, que le indica el mejor momento para asomar el morro y adelantar, ¡no tiene desperdicio!. Por lo visto, la mayoría de los coches y taxis son importados de segunda mano desde Singapur, donde conducen por ése lado...
Sin embargo hay algo que te choca en cuanto sales del aeropuerto y vas acercándote al centro: a pesar de ver claramente el rastro de la época colonial en impresionantes villas y mansiones a través de las verjas del jardín, hoy en día casi en ruinas y comidas por la maleza (como por ejemplo ésta foto de la antigua estación de tren)
... se respira un aire de tranquilidad, totalmente diferente al de la mayoría de las otras capitales del sudeste asiático. La razón es simple: la circulación de bicis, motos y demás inventos asiáticos de dos o tres ruedas está prohibida por el centro de la ciudad, lo cual le da un aire aún más señorial.
La escasa publicidad sobre marcas y productos extranjeros, va totalmente acorde con la vestimenta de la gente, ya que la inmensa mayoría de la población aún utiliza el longyi para vestirse, que no es otra cosa que una especie de pareo cilíndrico, con estampados y formas de atarlo diferentes en función de que el que lo lleve sea hombre o mujer.
Lo primero que hay que solucionar, es hacerse con la moneda local; en muchos sitios admiten USD pero sobre todo para compras de importes pequeños, sale mejor llevar encima kyats (olvidaros de los cajeros y haced bien los cálculos antes de ir xq si se os acaba el presupuesto, no tendréis cómo conseguir dinero). Tenéis dos opciones, o bien ir a un sitio de cambio oficial donde te aplican el cambio "oficial", es decir: 1 USD = 6 kyats, o bien ir al mercado negro donde 1 USD = 9.000 y pico kyats, cifra a fijar según el día. Para nosotros la respuesta estaba clara, así que allá que nos fuimos al mercado negro con nuestros dólares, éso sí, bien nuevos, sin doblar, sin arrugar, y sin nada-de-nada xq en ése caso, no te los cogen. Tmb recomiendo llevar billetes grandes, ya que el cambio es mejor: por ejemplo, mientras que por los billetes de 100 USD nos dieron 930 kyats, por los billetes menores daban 910 kyats. El resultado, fue que durante 10 días, nos sentimos realmente millonarios!:
En Rangún yo recomiendo pasar un día, que bien aprovechado os dará para ver lo más importante
...callejuelear e ir al mercado de Bogyoque Aung San si queréis comprar artesanía o piedras preciosas...
Pero sin duda tenéis una cita obligatoria con la Pagoda de Shwedagon antes de atardecer, ya que es tan absolutamente impresionante, que es difícil escoger si es más bonita a la luz del día con el cielo azul de fondo, que iluminada de noche; mejor ir a tiempo de verla de las dos formas y bien provistos de repelente de mosquitos...
La de enfrente no desmerece a la anterior, ya que aunque es más pequeña, sus adornos y tallas en la parte exterior son más detallados y además, tiene muchísimos menos visitantes (también menos posibilidades de que te "asalte" un monje queriendo practicar inglés).
viernes, 22 de octubre de 2010
BIRMANIA, EL PAÍS DONDE SÍ ES ORO TODO LO QUE RELUCE.
Hay opiniones para todos los gustos; un amigo me decía que vale, que visitamos otros muchos países donde la democracia tmb brilla por su ausencia, pero que él tiene que poner el límite en algún sitio, y que su límite está en que no visitará Cuba, Corea del Norte o Birmania, hasta que no cambien de régimen (supongo que por no mencionar otros países africanos que ni sabemos lo que tienen...). Yo personalmente, he escuchado muchas opiniones tanto de gente que estuvo, como de otra que se negó a ir y algún otro que se lo estaba pensando, y tmb le dediqué algún tiempo a leer para hacerme una idea más o menos fundada de la situación.
Mi opinión, es bastante simple y pragmática (no x ello la mejor, pero es la mía al fin y al cabo) y pasó por dos fases: la primera fase, antes de ir a Birmania, pensé que ante todo, no podía engañarme a mí misma (no sé de cara a la galería) y es que con la trayectoria que llevo, no me voy a levantar ahora en abanderada de la lucha por los derechos humanos... Es decir, no es que trafique con armas para dictadores africanos o que me alegre cuando leo que en el mundo la lapidación sigue existiendo, pero coño, vivo en China (Chi-na) y mi trabajo no es precisamente el de una hermanita de la caridad ni mi oficina es una ONG. No hago daño directamente a nadie (o al menos éso creo y espero), pero si nos ponemos a hilar tan fino de a dónde van los impuestos que yo pago al tomarme una coca-cola pues joder... es más, no colaboro con ONG's ni me dedico a ningún proyecto de ayuda social o similar en mis ratos libres (cosa que he de reconocer que llevo un tiempo pensando en hacer, pero el hecho es que aqui estoy, sábado por la mañana, en pijama en mi casa escribiendo ésto, cuando podía estar ... no sé, cuidando a niños de un orfanato, x decir algo). "O sea -pensaba yo- que ir a Phuket (Tailandia), antro de prostitución donde los haya 'mola' xq es Tailandia y tiene playas y bares de copas donde ves al occidental cincuentón-barrigudo de turno manoseando a una niña q con suerte tiene 16 años, pero ahora nos entran remordimientos por ir a Birmania?!". Pues más bien al contrario, a Phuket de mochilero-solidario-alternativo que vayan otros, q yo prefiero ir a Birmania... No voy a negar la parte egoísta del asunto, y es que una maravilla como Bagan o la pagoda de Shwedagon en Yangón, simplemente no me quería morir sin verlas con mis propios ojos.
Pero es que además, por una vez no tuve que tragarme lo anterior ya que mi opinión se reafirma una vez que he vuelto de allí: a Birmania, simplemente HAY QUE ir.
Una vez que uno decide ir, puede escoger un poco dónde irá su dinero: mientras que las entradas de los templos y pagodas sabes que irremediablemente irán a parar a manos de los militares (ahí entra ya la coherencia de cada uno; yo personalmente no me resistí a estar allí y no verlo), siempre puedes escoger alojamientos privados o comer sentado en una banqueta en un puestecillo callejero en vez de sitios regentados por el Gobierno (para más pistas, a la Lonely Planet me remito).
Pero sobre todo, hay que ir con tiempo para dedicarle a la gente que sin duda os parará por la calle para haceros preguntas. Y es que de Birmania, por primera vez, me he vuelto no con una imagen del país en la cabeza, sino con historias de su gente, gente con nombre y apellidos que tuve la suerte de conocer, a los que una sonrisa y 10 minutos de conversación les abre más ventanas al mundo exterior, que todo el aislamiento que el Gobierno les impondrá con los dólares que les dejamos.
Recuerdo el primer paseo por la capital; abandonamos el hotel a medio día, y nos dirigimos hacia la zona centro a visitar un par de pagodas. Parecía que no conseguíamos avanzar, ya que cada poco se nos acercaba la gente con la sonrisa teñida del betel que mascan continuamente (una mezcla de té, lima y tabaco -y según yo alguna droga xq las veces que quise probarlo no hubo manera de que me dejaran bajo el pretexto de que sabía fatal- que les tiñe la boca de rojo) a preguntarnos de dónde éramos, cuánto tiempo íbamos a estar en el país, cuándo habíamos llegado o si ya habíamos visitado Bagan. Porque éso sí, ¡¡en Birmania hablan inglés!!
En concreto, recuerdo un señor mayor, de unos 50 años calculo yo, que nos cruzamos por la calle. Una vez respondidas las preguntas pertinentes, nos contó -os prometo que como el que habla de su tesoro-, que él tenía un amigo en Málaga; por lo visto era un señor inglés, que había visitado Birmania hacía unos 20 años y al que le hizo de guía en su momento. Desde entonces, cada año había vuelto a visitar el país y se veían, pero justo éste año no pudo hacerlo. El señor, nos sacó todo orgulloso de la bolsa que llevaba colgada del hombro un libro que no tendría menos años que los que llevaba el inglés visitando Birmania y, de entre sus hojas, una foto de ellos dos en lo que parecía una de las pagodas de la ciudad. La foto podía ser perfectamente, por el papel y la imagen, del primer viaje del inglés y ya estaba medio comida por el tiempo, pero el cuidado que ponía el señor cada vez que la cogía, daba la impresión de que era el cordón umbilical que le unía, junto con las cartas que recibía del inglés -q tmb nos enseñó la última- al mundo exterior.
No nos dejó de sorprender en ningún momento la amabilidad de los birmanos, su educación, su buena disposición, y su eterna sonrisa a pesar de los pesares. Cada vez que se te acercan a hacerte las preguntas de cortesía, daban a entender un cierto agradecimiento por escogerles a ellos, a su país, de entre todos los países del mundo, para visitarles y por pararte con ellos para saciar su curiosidad -nunca incómoda o indiscreta- de lo que hay "más allá"...
Bueno, pues ahora que os he convencido del destino de vuestras próximas vacaciones (me alegro de que no sea el primer país de la zona que visito xq las comparaciones a posteriori hubieran resultado odiosas), un par de consejos prácticos antes de iros: para las chicas, nada de pantalones muy cortos ni camisetas de tirantes un poco justas; lo mejor, pantalones pirata y por arriba algo suelto sin mucho escote ni tirantes finos, a poder ser. Yo hubiera agradecido que me lo dijeran antes de irme, xq cuando me di cuenta de que no había una sola birmana con tirantes, y una francesa que vivía allí tuvo la amabilidad de explicarme que para ellos de rodilla para arriba era todo básicamente lo mismo, no me quedó más remedio que comprarme un longyi para taparme, lo cual tampoco evitó las miradas de los locales, aunque más por diversión o extrañeza que por desentonar.
Y para todos en general: el trueque es posible! haced sitio en la mochila xa llevar camisetas o camisas que ya no uséis, jaboncillos, champús o cepillos de dientes de los que siempre tenemos en casa que arramplamos en los hoteles, barras de labios del "todo a 100" o muestras de colonias. En sitios como Bagan o el Lago Inle, en los mercadillos, podréis cambiarlos por productos locales, aunque si sóis tan blandos como yo, al ver que el que me preguntaba si tenía jabón, saltaba a la vista que realmente lo necesitaba, no haréis mucho negocio ya que casi siempre acabé por regalarlo y pagar lo que quería llevarme...

