Pues
sí, efectivamente iba a dejar el blog pero supongo que no haber escrito una
última entrada de despedida significa que real e inconscientemente era más
dejarlo en “stand-by” que dejarlo definitivamente. Y como me seguís
preguntando, queréis que os mande fotos, alguno lleva unas cuantas veces que se
ha metido y ha fruncido los morros porque no había nada nuevo escrito, y –para
qué negarlo- sigo viendo cosas o haciendo cosas que me hacen pensar “esto a X
le encantaría, ¡tengo que contárselo!”, no voy a reprimirme por más tiempo. Al
fin y al cabo, alguien tiene que seguir
entreteniéndoos
cuando os metéis
de tapadillo desde el curro…
Así
que vuelvo. Han pasado muchas cosas desde la última vez pero no las voy a
contar, al menos aquí. Ésas, si tengo tiempo y encuentro una forma de contarlas
de forma que no impliquen más riesgos para mi persona, serán objeto de otra …
publicación.
Así
que sin seguir ningún tipo de orden cronológico, aquí os va la última historia
que me han pedido que cuente detalladamente:
Resulta
que en septiembre la contable de mi oficina dio a luz; respetando el “zuo
yuezi” (zuo=sentarse, yue=mes, zi=measure word=elqquierasaberqueesqestudiechino!),
(del que ya hablé en una entrada anterior: http://www.esta-es-la-mia.blogspot.com/2010/02/zuo-yuezi.html ), y con ánimo de ganarme poco
a poco al personal, a la vuelta de las vacaciones de octubre me puse en
contacto con ella para ir a verla, conocer a la niña y todas estas cosas que
según me dicen, tanto aprecia de sus jefes el personal chino y en general en
cualquier empresa pequeña de cualquier parte del mundo. Lo que no me esperaba
cuando la llamé, ¡es que me iba a invitar a cenar a casa de sus padres, donde
se fue después de dar a luz!
Aprovechando
que el día anterior tenía clase de chino decidí hacerla práctica y me fui a comprar los regalos con la profesora; primero nos fuimos a comprar una especie de mono así con pies y capucha y todo muy caliente para el invierno. Y de regalo por la invitación a cenar, aqui en China es habitual regalar una cesta de fruta (mi profe dixit); como la cesta de Navidad, pero en vez de lomo, queso y vino, llena de frutas, especialmente de importación si quieres quedar como un señor. Así que nos fuimos a la frutería a que nos la prepararan y otra vez hilando fino, xq depende de para qué situación sea la cesta, hay frutas que no se pueden meter. Por ejemplo, si vas a ver a un enfermo al hospital, no puedes meter manzanas xq la pronunciación ("pingguo"), suena parecido a estar enfermo ("bin le"); las peras tampoco son buen regalo porque su pronunciación suena parecido a "separar" o algo así. Y en el caso de las parturientas, con el tema de las restricciones de comida, hay ciertas frutas consideradas por la medicina tradicional china como "calientes", que tampoco se les pueden regalar xq no las deben de comer, tipo el durian y otras cuyo nombre en español no sé xq nunca ví allí. Un mundo del que no puedo dar muchos más detalles porque no hay nada escrito y depende también de las zonas.
Además, para mi frustración general me he encontrado en muchas ocasiones que cuando quieres profundizar un poco en estos asuntos, incluso si el chino habla inglés, después de una explicación muuuuy general, llegas muy rápido a un punto en el que todas las respuestas son del tipo “uf, es muy complicado de explicar”, o bien “es bueno para la salud y ya” o incluso “es una tradición china muy antigua, los extranjeros no lo entenderíais”. Lo cual me da que pensar que o bien ni ellos lo saben, o que simplemente no les interesa contarlo o que lo sepamos el resto.
Lo cierto es que la cena transcurrió bien; a las 5.30 pm pero bien. Cuando llegué a la casa había 4 o 5 personas de ésas que “justo pasaba por aquí” para ver a la extranjera bajarse del coche en aquél sitio tan remotamente turístico. Yo, por si las moscas, había aprendido a decir en chino "no puedo comer/beber esto xq el médico no me deja", que suena algo así como "wo bu neng
chi/he ..." x si me veía en algún aprieto pero he de reconocer que su madre me agasajó con una cena de 8 o 10 platos distintos y no lo necesité. Sí tuve que decir en cambio en varias ocasiones “wo bao le!”- ¿Alguno sabe lo que significa?
3 comentarios:
Eso de evitar regalos cuya pronunciación suena parecido a alguna cosa inconveniente según la situación, ya lo había oído, pero creo que el ejemplo que das... No sé, igual es que falla tu transcripción, pero si "pingguo" y "bin le" suenan parecido, que se laven las orejas...
Qué me vas a decir del tema de la pronunciación... muchas veces a mi me suena igual pero para ellos hay un mundo de diferencia.
No puedo mas?
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